Ahmadinejad, el exterminio de Israel no es la solución

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Escrito por Zuahir Andrews

El pueblo palestino está harto de escuchar las declaraciones beligerantes del presidente de Irán, que se contradicen con el interés de la creación de un estado palestino al lado de Israel. Él está interesado sólo en sembrar más y más división dentro de la nación árabe.

El presidente de Irán, Mahmud Ahamdinejad, lleva adelante en nuestra región una política exterior problemática o, más precisamente, paradójica. Tres ejemplos lo ilustran:

El primero es la ocupación de tres islas árabes a manos de la República Islámica de Irán: Tunb Mayor, Tunb Menor y Abu Mousa, que pertenecen a los Emiratos Árabes Unidos. A pesar de las repetidas solicitudes del pequeño país del Golfo Pérsico de poner fin a la ocupación y devolver los territorios a sus verdaderos dueños, los líderes de Irán se negaron a hacerlo por diversas y, a veces, extrañas razones.

Pero una ocupación es una ocupación, y no se puede diferenciar entre la ocupación israelí de un territorio árabe de la ocupación iraní. Quien le exige a Israel poner coto a la ocupación de los territorios no tiene derecho a hacerlo por motivos morales y políticos cuando él mismo ocupa territorios de otros.

Otro ejemplo es que desde su ascenso al gobierno, el presidente iraní no pierde ninguna oportunidad de atacar a Israel. Ante todo micrófono posible reitera una y otra vez que hará todo para borrar al país de los judíos del mapa.

Pero los dichos son una burla a la inteligencia. Corresponde explicarle a Ahmadinejad y a sus virulentos adláteres, que el pueblo palestino, que se ahoga bajo la ocupación israelí hace ya 40 años, está harto de esa retórica perimida. Sus vanalidades no sólo provocan daños irreversibles al problema palestino, sino que también sirven sólo a la propaganda israelí en el mundo.

El punto más importante para el lado palestino es que no queremos borrar a Israel del mapa, no queremos exterminarlo. Nos hemos resignado a su existencia y hemos internalizado este hecho histórico. Queremos crear un estado palestino democrático y laico, no un estado de ayatollahs, al lado del Estado de Israel, y a condición de que Jerusalem oriental sea su capital y se halle una solución justa al problema de los refugiados, de acuerdo con las resoluciones de la ONU.

Por favor, señor Ahmadinejad, deje de vender al pueblo palestino sus falsas ilusiones. El pueblo palestino tiene la obligación moral y política de rechazar los continuados intentos iraníes de dividir a las organizaciones palestinas. Deben recordar que, irónicamente, son el único pueblo del mundo que no tiene estado pero tiene dos gobiernos.

El último ejemplo toca a la visita de Ahmadinejad hace algunas semanas, una visita definida por los analistas como histórica, a Irak, un país que fuera conquistado por el enemigo número uno de Irán, Estados Unidos de América. Cómo se puede explicar este choque frontal de la política externa de la República Islámica: el presidente iraní visita un país que está bajo el yugo de la ocupación norteamericana, y cuyos nuevos líderes fueran nombrados por Estados Unidos, y que no son capaces de conducir una política independiente sin la aprobación de Washington.

Se puede preguntar en voz alta al señor Ahmadinejad: ¿el camino hacia la apertura de un canal de comunicación abierto o secreto con el gobierno estadounidense pasa por los líderes de Irak, colaboracionistas de su más amargo enemigo norteamericano? Y otra pregunta ineludible: ¿acaso la visita histórica es resultado de la historia chiíta en Irak y en Irán? ¿Y cómo es que el liderazgo iraní apoya a los chiítas en Irak, que se unieron al ocupante norteamericano, mientras por otro lado apoya a Hezbollah, que se opone a Estados Unidos y a Israel?

Quien tenga dos dedos de frente podrá llegar a la conclusión de que el conflicto histórico entre la nación árabe y la nación persa aún no ha finalizado, pues Irán no se priva de ningún medio con tal de continuar dividiendo a la nación árabe, que de por sí sufre de un excedente de conflictos menores. Para muestra, valga la resolución egipcia y saudita de participar en la Cumbre de Damasco con representantes de bajo rango. Irán será representado allí por su ministro de Relaciones Exteriores.

Zuahir Andrews es gerente general del periódico árabe-israelí "Ma-Elhadat".

Fuente: Yediot Ajaronot - Povesham - 6/4/2008.

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