Idas y venidas de la diplomacia estadounidense en Israel y el Medio Oriente durante 35 años
Escrito por LIC. SAMUEL LEILLEN
Las diversas administraciones norteamericanas han tenido sus propias agendas políticas y sus procedimientos diplomáticos en cuanto al conflicto palestino-israelí se refiere. Barack Obama ha expresado la indudable disposición a respaldar la existencia y la seguridad de Israel, con el sorprendente agregado de su compromiso por la unidad de Jerusalén. La misma postura ha declarado el candidato republicano John McCain. ¿Qué caracterizó a las Administraciones anteriores?
El período de Kissinger
Durante la década de los años 70, Henry Kissinger, entonces asesor de Seguridad Nacional del presidente Richard Nixon, redefinió el papel de Estados Unidos en el escenario mundial. La Administración norteamericana no creía que podría llegarse a algún acuerdo entre israelíes y palestinos, por lo que derivó la responsabilidad al canciller William Rogers ("¡Let him do!''), quien suponía que era factible llegar a algún tipo de entendimiento.
Frente a ese optimismo, el pesimismo de Kissinger veía una asimetría entre el poderío de Israel y su dominio sobre los territorios, por un lado, y por otra parte la debilidad árabe y la imposibilidad de apoyarse en los soviéticos. Israel ya entonces era considerada un aliado estratégico de los Estados Unidos y no había ningún interés en debilitarlo. Mientras Israel se conservara fuerte, estaría también protegido el régimen hashemita de Jordania.
Kissinger estaba interesado en que fueran los estadounidenses quienes dominaran el desarrollo de los procesos, sin que le preocupara cuáles serían las formas de solución: esto debía ser inquietud de las partes en conflicto.
Al estallar la Guerra de Octubre en 1973, Rogers ya había renunciado y Nixon estaba complicado con Watergate. En 1976 se entendió que la diplomacia de Kissinger no prosperaba.
Gerald Ford (1974-1977): Ford, teniendo a Kissinger como secretario de Estado, siguió con la política de distensión con la Unión Soviética iniciada por Nixon.
En Oriente Medio, ayudó económicamente a Israel y Egipto para persuadir a ambos países a aceptar una tregua temporal y evitar así la reiniciación de la guerra. Los esfuerzos de la Administración Ford para acercar a Israel y Egipto están considerados como el primer paso de lo que años más tarde serían los Acuerdos de Paz de Camp David.
La Administracion de Jimmy Carter (1977-1981): teniendo una perspectiva global de los problemas internacionales, Carter prácticamente adoptó la visión de Rogers del conflicto regional: lo fundamental era conducir a las partes a la mesa de negociaciones.
En marzo de 1979 se firmó el Acuerdo de Paz entre Israel y Egipto, el país árabe más grande e importante.
Debemos reconocer que el "motor'' de este acuerdo fue Anwar Sadat, quién exigía la devolución de Sinaí y estaba fuertemente motivado por el deseo de reconstruir su ejército. Sadat sabía que el legítimo representante del pueblo palestino era el PLO, pero entendía que Israel no le daría importancia a esa organización y acordó con Menajem Beguin el establecimiento de una autonomía palestina en los territorios ocupados.
La intervención del Congreso
Como consecuencia de la Guerra de Vietnam y lo bochornoso del caso Watergate, el Congreso de los Estados Unidos se hizo muy sensible a las atribuciones del presidente y aumentó sus intentos de injerencia en la labor de la Administración.
Ronald Reagan (1981-1989): en política exterior, su Administración se distinguió por la enorme concentración de tropas militares en distintos puntos estratégicos del planeta y por la tensa confrontación con la Unión Soviética.
Reagan fue considerado por historiadores y analistas políticos de Oriente y Occidente como figura importante en el colapso del comunismo soviético en 1991.
En cuanto a nuestra región, resolvió vender a Arabia Saudita equipos militares sofisticados, lo que inquietó aún más a los miembros del Congreso y muchos de ellos se opusieron al negocio.
Durante su Presidencia, estalló en 1982 la Primera Guerra del Líbano.
George Bush (1989-1993): de pensamiento ultra conservador, completó la venta de equipos iniciada por su antecesor y en 1991 resuelve intervenir en Irak. Esto descubre las debilidades de la Administración y sus dificultades en argumentar sus políticas, reforzándose la falta de entendimiento entre la Casa Blanca y el Congreso.
Con todo, su prestigio se fortalece pues en su período se logra desmantelar a la Unión Soviética sin hacer uso de armas. Los Estados Unidos se convierten en la única potencia mundial : "Como estadounidenses sabemos que hay veces en que debemos dar un paso al frente y aceptar nuestra responsabilidad de dirigir al mundo, lejos del caos oscuro de los dictadores. Somos la única nación en este planeta capaz de aglutinar a las fuerzas de la paz'', señaló.
La única super potencia mundial
Bill Clinton (1993-2001): Clinton asumió el poder en un ambiente político internacional muy favorable, resultando ser la única potencia implicada en Medio Oriente. Opinaba que la globalización es la vía para solucionar todos los problemas del planeta y que su país está al frente de una comunidad de aliados que pueden y deben intervenir en los conflictos locales y regionales.
No consideraba que había en el Medio Oriente problemas de importancia y era preferible concentrarse en la política interior americana. Con todo, Clinton se vió personalmente involucrado en los intentos por solucionar el conflicto israelí-palestino cuyos detalles, en un principio, le eran ajenos.
Los árabes lo denominaron "el presidente más pro israelí de la historia norteamericana!''. Destaquemos que el decenio de 1990 fue el único en el que no estalló ningún conflicto bélico entre Israel y sus vecinos.
El 26.10.1994 se firmó el acuerdo de paz entre Israel y el Reino Hashemita de Jordania.
En julio del año 2000 fracasaron las conversaciones en Camp David entre Iaser Arafat y Ehud Barak.
George W. Bush (2001-2008): después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el Departamento de Estado puso como prioridad Oriente Próximo.
El 7.10.2001, con apoyo internacional, Bush lanzó "la guerra contra el terrorismo'', primero contra el régimen talibán de Afganistán, y luego en Irak, acusado de "poseer armas de destrucción masiva, de desestabilizar el Oriente Próximo, de incendiar el conflicto árabe-israelí y de financiar terroristas''.
Bush declaró la victoria el 1.5.2003 pero el despliegue militar estadounidense continuó hasta el presente, sometido al constante hostigamiento de la resistencia iraquí
En cuanto al conflicto israelí-palestino, una variada galería de personalidades trató de influir: Dick Cheney, George Tennet, Colin Powell y Condoleezza Rice, entre otros, pero sin obtener resultados concretos.
Tras todos estos fracasos, ¿cuál es la herencia que recibirá su sucesor?
a) Estados Unidos seguirá estando involucrado en el conflicto dada su particular relación con el Estado de Israel. La continuidad en el tema, que caracterizó a todas las Administraciones, persistirá.
b) ¿La democratización seguirá siendo objetivo primordial para el Medio Oriente? Si se realizaran ahora elecciones libres en Irak, incluso bajo control de soldados norteamericanos, se fortalecerían los sectores islámicos radicales. El mismo Bush entendió que "la democratización en el Medio Oriente es un proceso de generaciones, inalcanzable en breve tiempo''.
c) El radicalismo islámico seguirá siendo el desafío más cruel para la región y para el mundo.
En definitiva, la intervención norteamericana en Medio Oriente no condujo a un mundo mejor y no ha evitado que vivamos incluso en un mundo mucho más peligroso.
Fuente: Aurora - 13/6/2008.

