Obama y el Medio Oriente: expectativas inciertas
Escrito por ZIDANE ZERAOUI
MONTERREY, MÉXICO. La inexperiencia de Barack Hussein Obama en los asuntos internacionales podría convertirse en un gran obstáculo del recién electo presidente norteamericano para resolver los temas más complejos de la agenda internacional y en particular las cuestiones del Medio Oriente, tanto la relación con Irán como la problemática palestino-israelí o la guerra de Irak.
Cuando John F. Kennedy fue electo, su juventud y su discurso del cambio político despertó muchas expectativas, tanto al interior de los Estados Unidos, pero mucho más al exterior del país. Su inexperiencia en los asuntos internacionales conllevó a que recién instalado en la Casa Blanca, el nuevo líder estadounidense aprobó la invasión a Cuba organizada desde la presidencia de Eisenhower, y que se saldó con el fracaso de Playa Girón más conocido como Bahía de Cochinos. Unos años más tarde, Kennedy respaldó el golpe de Estado del General Diem en Vietnam, abriendo las puertas al intervencionismo de los Estados Unidos en Indochina que tardaría diez años en resolverse con un saldo de más de un millón de vietnamitas muertos y 55,000 soldados norteamericanos caídos.
Cuarenta años después, en México, Vicente Fox logró expulsar al Partido de la Revolución Institucional (PRI) de la presidencia y se instala en Los Pinos (1) sin ninguna experiencia en la política exterior. Su leitmotiv para llegar a la presidencia giró alrededor de dos eslóganes: el candidato del cambio y "sí se puede". Su sexenio se traducirá por una serie de errores en política exterior como un aislamiento frente a los países del Cono Sur y un conflicto con Cuba que congeló nuestras relaciones diplomáticas con la isla. El canciller mexicano Derbez fracasó en su intento por ser nombrado Secretario General de la Organización de los Estados Americanos frente a un Insulza de Chile que logró aglutinar los apoyos de los más importantes países del continente. Felipe Calderón, al asumir la presidencia del país, declaraba que su primera tarea será "reconstruir nuestra política exterior".
Estos ejemplos, muestran que la política exterior requiere mucho más que buena voluntad: sabiduría y un tacto de los temas candentes para evitar tropiezos.
Medio Oriente: la gran prioridad
El Medio Oriente es tal vez el tema de mayor urgencia en política exterior para Obama que precisamente fue electo sobre la base del "cambio" y de "we can do it" al instar de Fox. Frente a la cuestión iraquí, está muy claro que Washington debe encontrar una salida. Sin embargo, un retiro precipitado de las tropas norteamericanas, como parece ser el planteamiento del futuro inquilino de la Casa Blanca, provocaría un vacío de poder que detonaría un conflicto regional de mayor envergadura por el interés de Irán de apoyar a la mayoría shiíta y la posición saudita de no permitir un gobierno que pudiera excluir a los sunnitas. Solamente con un acuerdo regional, incluyendo a Riyad y Teherán, se podría lograr un retiro de las tropas que no fuera un detonador de una conflagración de mayor amplitud.
El conflicto palestino-israelí
En la cuestión palestino-israelí, la situación es también muy delicada. La conferencia celebrada el domingo 9 de noviembre pasado, entre el cuarteto para Oriente Próximo (Naciones Unidas, Unión Europea, Estados Unidos y Rusia) y palestinos e israelíes en el balneario egipcio de Sharm el Sheik, concebida para dar impulso al estancado proceso de paz, acabó siendo nuevamente una reunión para poder seguir reuniéndose. Los representantes de Israel y Palestina se limitaron a reafirmar su compromiso de seguir dialogando, mientras que se da por hecho que no habrá acuerdo antes de fin de año.
Desde la reunión de Anápolis (Maryland) hace un año, las posturas de las dos partes siguen siendo muy lejanas en los temas centrales como Jerusalem, la cuestión de los refugiados y las fronteras definitivas entre los dos Estados. "Se han logrado algunos acuerdos, incluida la necesidad de mantener negociaciones continuas, directas y bilaterales", se limitaron a decir el presidente palestino, Mahmud Abbás, y la jefa de la diplomacia israelí, Tzipi Livni (2).
Mientras que el mandato del presidente Mahmud Abbás se acaba en enero próximo, el presidente Bush se retirará el 20 de enero y en febrero, se celebrarán elecciones anticipadas en Israel, el gobierno israelí expande los asentamientos de nuevos colonos, creando una situación aún más explosiva tanto para el presidente palestino saliente como para el nuevo inquilino de la Casa Blanca.
Carencia de tacto diplomático
Además, Barack Obama, a pesar de su mensaje de establecer un puente con el Islam, no empieza su mandato con una imagen de mediador. Su declaración el día de la confirmación de su candidatura demócrata, frente al AIPAC (3) de que Jerusalem no puede ser dividida de nuevo, fue una declaración poco afortunada y que demuestra la falta de tacto diplomático del próximo inquilino de la Casa Blanca. Ningún presidente norteamericano, ni siquiera los más favorables a Israel, han planteado abiertamente la anexión de Jerusalem Oriental. Con esta declaración Obama se excluye como un mediador imparcial y puede provocar un mayor endurecimiento de la posición israelí frente a las negociaciones con la Autoridad Nacional Palestina y un mayor rechazo de los países árabes a la mediación estadounidense.
El futuro de la Ciudad Santa no puede decidirse en Washington de manera unilateral, sino como resultado de las negociaciones entre israelíes y palestinos. Sin un arreglo en torno a la cuestión de Jerusalem, ningún acuerdo de paz es viable en el Medio Oriente.
El autor es Profesor-Investigador del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, México, y coordinador de la cátedra de investigación "Regionalización y nuevos actores internacionales". Autor de varios trabajos sobre el Medio Oriente.
Notas:
(1) Los Pinos: residencia oficial de los presidentes de México.
(2) Cfr. S/a. "Israelíes y palestinos no avanzan en la conferencia de Egipto" en El periódico de Catalunya, 10 de noviembre de 2008.
(3) American Israelí Political Action Committee más conocido como el Lobby israelí en Washington.
Fuente: Horizonteweb - 14/11/2008.

