1948 – 2008: 60 Años del Estado de Israel

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Escrito por ROBERTO FAUR

A 60 años de existencia del Estado de Israel bien vale la pena hacer un balance de sus logros así como también de las metas anheladas por su población, pendientes aún de concreción. En 1948, la visión de sus fundadores fue la de crear un lugar en el que se pudiera desarrollar el sentimiento nacional judío en el marco de un estado moderno, algo más que sólo un refugio para los judíos perseguidos por la guerra.

Hoy, 60 años después,  nos asombramos al observar que el Estado de Israel es un país pujante y moderno con relación a su desarrollo económico y tecnológico. Así, podemos mencionar sus avances sin parangón en áreas de la alta tecnología como la informática, los instrumentos de medicina, la energía solar, la aeronáutica, la industria satelital, la telefonía celular, la biotecnología. 

Sin embargo, contrastando con lo descrito, Israel es antiguo respecto de su desarrollo social si analizamos algunos aspectos de la vida cotidiana de sus habitantes. Israel no cuenta con una Constitución y leyes modernas, que separen a la religión del Estado y que regulen los derechos y obligaciones civiles de sus ciudadanos, debido a que los estamentos religiosos ultra-ortodoxos continúan teniendo una gran ingerencia en sus vidas, por ej.: en la celebración y validez de los casamientos, de los divorcios, en la sepultura de los fallecidos, la desigualdad de deberes entre ultra-religiosos y laicos, la falta de plena igualdad de la mujer, en la definición de quien es judío y quien no lo es, etc.. No obstante lo antedicho, Israel tiene un Poder Judicial y una Suprema Corte de Justicia excepcionales. 

Cabe agregar también, el estancamiento en el avance del tratamiento igualitario al ciudadano árabe-israelí, debido, en parte, al continuo agravamiento del conflicto palestino-israelí. Contrastando con ello, Israel es un país muy moderno en lo cultural y educativo, contando con numerosos museos, orquestas y universidades de prestigio internacional. 

Un aspecto importante a tomar en cuenta respecto de su desarrollo económico es que, si bien Israel posee muy buenos índices promedio de crecimiento en términos de su Producto Bruto Interno, análogos  a los de un país del primer mundo, no lo es con relación a la distribución equitativa de la riqueza generada, pues en los últimos años se ha acentuado la diferencia que existe, respecto de la renta per cápita, entre la población más rica que está en la cima de la pirámide de ingresos y los más pobres que están en la base  de la misma, asemejándose en ello a un país del tercer mundo.   

A lo largo de sus 60 años el Estado de Israel no ha podido concretar uno de los anhelos mas deseados por la mayoría de la población desde su creación: vivir en paz con los palestinos y los países árabes vecinos (sólo lo ha logrado con Jordania y Egipto), debido a la co-responsabilidad de los sucesivos gobiernos de ambas partes, con la honrosa excepción del gobierno de Rabín.  

Por un lado, Israel continúa ocupando tierra palestina en Cisjordania desde hace más de 40 años y ha tenido políticas erráticas para buscar un “partner” del lado palestino y encontrar una solución definitiva a esa situación y, por otro lado, las facciones radicales palestinas, con ayuda desde Siria, Irán y el Líbano , han empleado tácticas de terrorismo sobre la población civil israelí, mediante ataques suicidas con bombas y el lanzamiento de cohetes sobre su territorio, alimentando de esta manera respuestas extremas por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel y creando así un círculo de violencia que no permite tomar  perspectiva adecuada del conflicto, lo que podría llevar a una guerra fraticida con final incierto. 

Con relación a lo antedicho, cabe señalar la actitud de algunos líderes de la comunidad judía de Argentina que han adherido y adhieren acríticamente a todas las políticas del Estado de Israel, prescindiendo de las diferencias que existen entre aquéllas de gobiernos de distinto signo político. Las manifestaciones independientes de terceros con relación a una política determinada del gobierno de turno son vistas, insólitamente por esos dirigentes, como “traición” al Estado por parte de quienes  las expresan. En mi opinión, la actitud de esos líderes es totalmente errónea, pues Israel necesita apoyo moral, pero a no dudarlo, no demanda adhesiones ciegas, sino aquéllas que además de surgir del corazón sean elaboradas conscientemente, con libre albedrío, pudiendo efectuar así un aporte constructivo de ideas.    

En los últimos años se han abierto varias ventanas de oportunidad para llegar a la solución definitiva del conflicto palestino-israelí, y así como se han abierto también se han cerrado. Sin embargo, hoy continúa abierta una ventana, la de Annápolis, que permite observar como la ANP y la Liga Árabe, que abarca  a la casi totalidad de los países árabes de la región, por un lado, e Israel y el Cuarteto, compuesto por EE.UU., Rusia, la ONU y la UE, por el otro, se han involucrado para encontrar una solución sustentable y definitiva al conflicto, a pesar de los reiterados boicots a este proceso que realizan las facciones más radicalizadas tanto palestinas como israelíes. 

Acordar una paz integradora con el mundo árabe es un objetivo clave para la política y la seguridad del Estado. Tanto el pueblo de Israel como el pueblo palestino ansían una paz que les garantice una existencia segura y próspera. La paz posibilitaría el crecimiento económico, el incremento de las exportaciones y las inversiones en sus respectivos territorios, y la cooperación en temas económicos y ecológicos con las demás naciones de la región reforzaría los lazos comerciales en beneficio de sus respectivos ciudadanos.  

Deseo cerrar esta nota alentando la esperanza de que la ventana de Annápolis no se cierre como las otras y se arribe a una solución justa, que permita la creación definitiva del estado palestino, el reconocimiento de Israel y el pleno desarrollo de ambos pueblos viviendo en paz uno al lado del otro. Por ello, levanto mi copa para brindar por el 60º aniversario del Estado de Israel, por sus muchos y merecidos logros y deseándole éxito en la concreción de sus objetivos pendientes de realización.

Publicado previamente en Convergencia y en Argentina.co.il - Mayo de 2008.                                       

 

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