El status quo se está acabando - Los israelíes deben elegir: Un estado palestino o un estado binacional
Escrito por GIDEON ESHET
La respuesta fue la esperada: el Primer Ministro Netanyahu insinuó que una declaración de independencia palestina impulsaría a Israel a asumir también medidas unilaterales. Un ministro llegó aún más lejos y aclaró que en “tal caso anularemos los Acuerdos de Oslo.”
Y luego esta es la última amenaza: “Anexaremos los edificios de los asentamientos.” Como si la legislación israelí no se aplicara allí de todos modos desde el día en que fueron construidos, como si no fueran financiados por el presupuesto del Estado de Israel y como si la Autoridad Palestina tuviera autoridad alguna en la región.
Funcionarios, de lo que erróneamente es considerado como el sector izquierdista, es decir, el Partido Laborista, están también bastante preocupados respecto de que la iniciativa sea formulada en Palestina. Ehud Barak cree que deberíamos actuar antes que el daño se produzca e “involucrarnos en negociaciones con los palestinos”- una típica declaración israelí que aboga por las conversaciones en curso que no conducen a ningún lado, y que no le interesa realmente quien es el culpable del hecho que las negociaciones previas fracasaran.
Estamos preocupados respecto a una declaración de independencia palestina, si bien el texto atribuido al Presidente Abbas y al Primer Ministro Fayyad indique un triunfo para Israel. Después de todo, los palestinos están hablando acerca de un estado de conformidad con las fronteras de 1967, abandonando de ese modo la ilusión de una Gran Palestina- no solo a través del Acuerdo de Oslo con Israel, sino declarándolo abiertamente al mundo y a las Naciones Unidas.
Sin embargo, tal reconocimiento internacional no es aquí tenido en cuenta frente a los requerimientos de los asentamientos, y por consiguiente los funcionarios están preocupados.
La cuestión es lo alterable de la situación. Pareciera que nuestro gobierno cree que la situación actual puede ser mantenida. Nosotros podemos continuar hablando acerca de conversaciones; es decir, hablar acerca de un acuerdo sin que jamás se concrete alguno (por supuesto, la otra parte es la culpable). No hay nada mejor que el status quo.
Sin embargo, las afirmaciones respecto a una declaración de independencia palestina nos están diciendo precisamente lo contrario. El status quo no puede continuar.
Nuestros funcionarios gubernamentales consideran que esto es una tontería. Creen que los palestinos no tienen otra alternativa para las negociaciones que los términos planteados por Israel, entre otras cosas porque los americanos no aceptarán cualquier otra alternativa. Esto incluso puede ser verdad, sin embargo la ausencia de una alternativa es solamente cierta para el actual liderazgo de la OLP. Como lo está experimentando Ehud Barak en persona en este momento en las encuestas, las fuerzas políticas pueden desintegrarse.
Problema más serio
La alternativa palestina es mucho más compleja de lo que nosotros tendemos a pensar. En un extremo del espectro hay una declaración de independencia, que puede ser exitosa. Aún los americanos encontrarían dificultoso vetar un estado independiente -que ellos avalan con entusiasmo- sólo porque Israel se oponga a las fronteras de 1967. Después de todo, tal declaración no haría mención a los refugiados, un tema que es mucho más serio que la cuestión de si Ariel quedará dentro del territorio israelí o en territorio palestino.
Luego hay una alternativa contraria, que constituiría un problema más serio para Israel que un estado proclamado. En el encuadramiento de esta alternativa, la Autoridad Palestina (AP) se desintegrará. Esto puede ocurrir incluso durante el actual período de la Autoridad Palestina en el poder, si los EE.UU. imponen su veto en la UN a una resolución que reconoce a un estado palestino dentro de las fronteras de 1967- el mismo organismo que estableció el Estado de Israel.
Esto también puede ocurrir si el poder en Palestina fuera transferido a otros elementos que puedan querer socavar el status quo.
En el momento que la AP sea desmantelada, todo el territorio estará bajo el control directo israelí, como fue el caso en víspera de los Acuerdos de Oslo. Este es un pequeño aviso para observar a algunos líderes israelíes proponiendo que Israel mismo inicie tal movida, lo que significaría que seamos responsables por la educación, la salud, el agua, las aguas residuales y los derechos humanos en la región.
Bajo tales circunstancias, la alternativa a un estado palestino dentro de las fronteras de 1967, sería un estado para los dos pueblos. Dependiendo de las opiniones políticas de cada uno, ésta puede ser una solución aceptable. Si bien, aunque parezca que todos nos conducen en esa dirección, ya sea a través de la revocación de los Acuerdos de Oslo u oponiéndose a una declaración de la independencia palestina, esto no significa que terminen adhiriendo finalmente con esas posturas.
De manera que éste es en concreto el problema principal que debería estar preocupándonos: ¿es una Palestina independiente, de conformidad con las fronteras de 1967, peor que un estado para dos pueblos? Por que estamos ante una opción o la otra. Pareciera que el status quo, tal como lo privilegian la mayor parte de los israelíes, está a punto de acabarse. De modo que, ¿cual opción es la mejor?
Fuente: Yediot Ahronot - 23/11/2009 - Traducción: Israel Laubstein.

